7 padres e hijos que jugaron un Mundial

A lo largo de la historia de las Copas del Mundo, no es muy amplia la lista de padres e hijos que han tenido la dicha de participar en el magno evento. Las familias afortunadas no superan las dos decenas, pero ahora recopilaremos únicamente a las siete más célebres.

 

Javier Hernández padre e hijo (México)

En México 86, el jalisciense Javier Hernández formó parte de la selección mexicana que fue anfitriona de la Copa del Mundo y que alcanzó el quinto partido por única vez en su historia. 24 años más tarde, su hijo Chicharito hacía su aparición en el Mundial de Sudáfrica. Ahora, el delantero del West Ham está a las puertas de su tercera participación mundialista y buscará convertirse en el máximo goleador mexicano en este tipo de competición. Necesita dos goles para superar los cuatro de otro Hernández, Luis “El Matador”.

 

Peter y Kasper Schmeichel (Dinamarca)

El mejor portero en la historia del Manchester United, según los propios fanáticos del equipo inglés, defendió la portería danesa en el Mundial de Francia 1998, en el que su equipo llegó hasta los cuartos de final, cayendo ante Brasil en un partidazo. La leyenda continuará en Rusia 2018 con su hijo Kasper, quien ya fue también campeón de la Liga Premier con el Leicester City, debutará en una Copa del Mundo.

 

Periko y Xabi Alonso (España)

Dos jugadores que dejaron su nombre grabado en la historia de la selección española. El padre, porque fue uno de los protagonistas de aquella España anfitriona de la Copa del Mundo en 1982. El hijo, todavía con un legado mayor, al convertirse en campeón mundial junto a la generación dorada de La Roja que levantó la Copa en Sudáfrica 2010. Contrario a otros casos de padre e hijo, ellos incluso jugaron la misma posición de centrocampista.

 

 

Pablo y Diego Forlán (Uruguay)

Uno trataba de evitar los goles y el otro, tres décadas después, los anotaba con la camiseta celeste. Pablo, el padre, fue convocado a los Mundiales de 1966 y 1974, aunque solo participó en el último, aquel llevado a cabo en Alemania. Todos recordamos a Diego, su primogénito, como un tremendo artillero que además de marcar un sinfín de goles en sus clubes, tuvo el privilegio y el honor de ser campeón goleador y elegido mejor jugador en Sudáfrica 2o10.

 

Danny y Daley Blind (Holanda)

Aunque Holanda no estará en Rusia 2018, existe un antecedente de padre e hijo que jugaron un Mundial. Danny, capitán del Ajax campeón de la Champions en 1995, tuvo dos participaciones mundiaslitas, en 1990 y 1994. Su vástago Daley, que heredó su posición más no su perfil (su pierna hábil es la izquierda), jugó en Brasil hace cuatro años. Curiosamente, ambos formaron parte de generaciones doradas que sin embargo no pudieron encumbrarse levantando la Copa FIFA.

 

Cesare y Paolo Maldini (Italia)

El padre fue un gran defensor de la selección italiana que participó en el Mundial de 1962 y que años después se convertiría en el entrenador nacional, pero es que el hijo es considerado por muchos especialistas y fanáticos, simplemente como el mejor defensa que ha habido en la historia del fútbol. Paolo jugó cuatro Mundiales, y cosas del destino, justamente en el primero en que no participó, su amada Italia levantaría el trofeo como campeona de mundo. Aún sin ese campeonato en su palmarés, dejó un legado enorme.

 

Jean y Youri Djorkaeff (Francia)

Cuando el defensa Jean fue parte de la selección francesa que acudió al Mundial de 1966 celebrado en Inglaterra, seguramente jamás hubiera creído que un hijo suyo no solamente lo emularía participando en la Copa del Mundo que se celebraría en casa, en 1998, sino que además lo superaría en su palmarés consagrándose campeón con un plantel que si bien comandó Zinedine Zidane, encontró en el talento de Youri, a un gran complemento en la mitad de la cancha.

 

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