Un cometa llamado Chivas

chivas 2006

Lo que debería ser una constante, se está convirtiendo en una excepción. El equipo más popular de México no está siempre peleando el título, sino que es como un cometa que aparece cada diez años en la elite del fútbol nacional. Desde que dio su última vuelta olímpica, Chivas dejó el Estadio Jalisco para mudarse al Omnilife, Omar Bravo superó la marca de goles de Salvador Reyes, llegaron y se fueron más de diez técnicos, jugaron una final de Libertadores y surgieron grandes jugadores de la cantera que después fueron a Europa, como Chicharito, Marco Fabián y los dos Carlos: Salcedo y Salcido, quien incluso ya regresó a la querencia.

Tras ganar sus primeros ocho campeonatos de liga en un lapso de 14 años, el Guadalajara tuvo que esperar hasta la temporada 1986-87 para terminar con la peor sequía de títulos de su historia, 17 años para ser exactos. Los tiempos de gloria del Rebaño se habían ido junto con el Campeonísimo, el equipo más dominante que ha visto el fútbol mexicano. En esa temporada, la directiva rojiblanca armó un plantel que fuera capaz de recuperar esa grandeza, y así llegó el noveno título, con un equipazo que tenía en sus filas a los De la Torre, Quirarte, Galindo, Madero y Ledesma.

Ya en la época de los torneos cortos, el Rebaño consiguió su primer galardón bajo ese extraño formato de dos competiciones en un año, que representó la décima estrella de su historia, en el Verano 97 (parte de la campaña 1996-97), exactamente diez años después de su último campeonato. Otro domingo al mediodía lleno de gloria fue el marco perfecto para festejar la aplastante victoria de 6-1 sobre un pintoresco rival: los Toros Neza de Mohamed, el Pony Ruiz y Miguel Herrera. En esa tarde se establecieron dos marcas que siguen vigentes: la mayor goleada en una final de liga, y los cuatro goles que marcó Gustavo Nápoles.

En el año futbolístico 2006-07, la escuadra tapatía nuevamente se coló a una final (ya había llegado en 2004 pero la perdió ante Pumas por penales, tal vez porque no se había cumplido todavía la máxima de los diez años), y en esta ocasión sí pudo volver a levantar el título, el undécimo, con la célebre actuación de Adolfo Bautista en La Bombonera de Toluca. Fue en el Apertura 2006, en el frío de Diciembre, seis meses antes de que se cumpliera otra década de la última comquista, pero al fin y al cabo, dentro de la misma temporada larga, para no romper con esa costumbre.

El duelo entre Guadalajara y la Universidad Autónoma de Nuevo León marcará la conclusión del calendario 2016-17, aunque los dueños del balón en este país se empeñen en dividir el año en dos torneos por la simple y sencilla razón de que el doble de liguillas significa el doble de dinero. Llamémosle pues, Clausura 17, como quieran, el caso es que las Chivas han cumplido nuevamente con esa encomienda de aparecer en la escena principal una vez cada década, aunque ahora espera hambriento el rival más difícil y poderoso: los campeones Tigres.

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